QUE SE JODA LA NORMALIDAD


Corro y corro para huir de una normalidad estática, de una mentira duradera, de la vista atrás con lágrimas en los ojos. Me he tenido que ocultar en los matojos de tu jardín para espiarte, para conocerte. Corro y corro para no ser descubierto, para no ser, no más. No soy alguien más.

Que se joda la normalidad y los normales.

Yo quiero ser triste y aburrido y de sopetón cambiar y reirme de mi y mi nariz de payaso, de mis hechuras y mis repentinas perdidas de memoria. No quiero irme sin ti. Quiero que me rompan el corazón, quiero llorar por ello y quiero recordarlo, en unos años, con una sonrisa en la boca. No quiero risas de comisura de labios. Quiero carcajadas, chistes, bromas, burlas. Quiero tener la cabeza ocupada. Y quiero querer, pues sufre más el que no ama.

Que se joda la normalidad y los normales.

Huyo o exploto. Huyo o de lo contrario tengo que afrontar una vista ajena a mis anhelos. Normalmente, escapo por miedo, por saturación o aventura. Hoy me alejo de todo por incertidumbre, por inconsciencia y por cerrar los ojos.

Que se joda la puta normalidad. Que se joda con su afán de estandarizar todo lo que nos rodea. Yo no soy de esa forma. Yo veo colores y luces en los caminos. Veo carnaval y romerías en las calles. Me giro si pasas y saludo con una sonrisa o con un afecto. Que se Joda la puta normalidad de trajes con sogas al cuello. No quiero ser como tú, o... cómo yo?

TRÁNSITO


Media hora mirando por la ventana semidesnudo. Una infusión de azahar y valeriana calma mis ansiosos impulsos de arrojar mi dignidad. El viento y la lluvia esconden mis vergüenzas. Miro abajo, veo coches, motos, personas que no me dicen nada. Veo tránsito. Veo movimiento.

No entiendo que hago quieto. Mientras, tu te arropas bajo mi edredón, ese que hace horas conquistaste. Mientras, tu acaricias mi sábana bajera con tu tersa suavidad, ocultas mi espacio con tu cuerpo. Creo que esta cama media un poco más.....

Media hora mirando como duermes. Sin moverme. Respirando suave para no incordiar. Soltando el aire con mesura y soplando tu nuca para relajarte. No me quiero dormir.

Diez minutos besandonos. Quince abrazandonos. Trenta hablando de nada y vente mirando un feo cuadro de un pintor de láminas. Trece minutos besandote el cuello. Ventidós de abrazos. Quince de sueño.

Media hora mirando por la ventana semidesnudo y veo tránsito, mucho tránsito.

MOJADO


Desnudo, caminando sobre el mojado suelo de adoquines. La ciudad rezuma humedad, triste frialdad al tacto. Gente desde secas balconadas no se mojan. Se encuentran bajo el resguardo del que no se mueve de casa, del que se paraliza.
Lluvia, me mojas, y estoy mojado.
Pérdido sin conocer por donde, mis pasos, pequeños pasos, me han llevado a un enorme descampado donde vi mil colores al llover. Desde allí, puedo proyectar mis visiones. La luz es mi paleta cromática y la utilizo para pintar sueños.
Lluvia, me empapas.
Quiero poder vivir sin hacer daño. Quiero vivir sin que me duela. Quiero tiempo. Yo no lo quiero, que estoy mojado. Mis adoquines húmedos se mojaron por ti vieja lluvía pues mil hombres por tí bajo tormentas se mojaron.

YA HACE TIEMPO QUE NO ME SALTO UN STOP













Ya hacía tiempo que no me perdía, que no me escapaba corriendo por ninguna parte, por el nihilismo de un callejón abandonado, por esa calle oscura que se llama olvido.
Casi me pierdo rebotando de pared en pared, sin hayar salida.
Ya hacía tiempo que no me descubría. Hacía mucho que no explotaba, que no me hallaba sonriendo por el jardin de mi vecino, que sin comprender lo que pasa, mira con asombro a un loco sin camisa de fuerza, a un viejo roquero al que se le pinchó su guitarra.
Ya hacía tiempo que no me implicaba. Que no pasaba noches en vela sin saber por qué, sin saber de lo que hablo. Horas mirando a una lámpara que por mucho que lo intente, no soy capaz de mover con mi pensamiento. Debe ser que no soy el que creo, ni frio, ni manipulador.
Ya hace tiempo que no me descubro manipulado. Que no volvía mi YO nutritivo, salvador.
Ya hace mucho tiempo que no me salto un STOP. Que no rompo con mis barreras y que no me parto el ....
Ya hace tiempo que no me enfado, que no rio, que no trasgredo, que no arriesgo. Ya hace tiempo que no me salto un STOP.



A SENENTE DA AMIZADE

Penso en voz alta e ti me escoitas,

fico en silencio e ti fas o mesmo.

Ti sempre curas os meus grandes erros

e resolves as penas que me ateigan.

Prevalezco grazas a mil boas amizades

que axudan a descubrirnos a necesidade

de ter gran confianza nas boas xentes,

que de amizade o prado da vida sementen.

LA GRAN OLA

La mirada se me había perdido. Ya hacía tiempo que no enfocaba mi visión de mi mismo, no podía centrar mi vista hacia horizontes más lejanos.
Sentado en la playa, solía mirar el final del mundo como una futura meta.
Me senté y dibujé una línea en la arena con los pies. Una barrera frente a mi, un obstaculo que yo mismo me había interpuse. Solía pensar que los ladrillos invisibles que conformaban mi barrera eran los culpables de que no cogiese carrera para escapar hacia la lontananza, hacia la nueva vida.
Mil largos paseos di a lo largo de "mi muro", mil pensamientos de fuga, mil ocurrencias para conseguir escapar.
Al fin, en uno de esos largos caminares por el longitudinal muro alquímico, ví una puerta que tenía un cartel:
VALOR Y NO RETORNO


Dudas. Sentimientos encontrados. Miedos. Anhelos.
Entré, y al cerrarse la puerta un sobresalto despertó un terrible temor al error.
Un hombre me esperaba. tenía un rostro apacible, tranquilo y sosegado se acercó a mi y señalando al mar me descubrio una gran ola que amenazaba con aplastarme a mi y a mi muro invisible.
Antes de cerrar los ojos me volví hacia la puerta y de ella colgaba un espejo en el cual mi cara se reflejeba. Lloré mis mejores lágrimas esperando convertirme en ola para destrozar el muro sobre el cual había girado mi mundo y que me había llevado a la muerte, al más allá.

VALIENTE COMO PESSOA. COBARDE COMO LA CIUDAD.

Para ser grande, sé entero: nada
tuyo exagera o excluye.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
en lo mínimo que haces,
asi en cada lago la luna entera
brilla, porque alta vive.

(Fernando Pessoa)


Mil veces me mimetizo. Mil veces me adaptado. Mil veces me camuflo.
Escondido, temeroso, agazapado.

¿Tengo valía? Autoestima. Mil espejos me delatan.
Miradas, críticas, bulos.

Solo una farola alumbra y estoy fuera de su luz.
Arremeto contra mi mismo. Cobarde.

Consumo aire porque sobra, vivo por exceso.
No peleo ni por mi vida.

No me conozco. No he charlado conmigo.
No me intereso. Soy aburrido.

Depresión. Crisis. Podrido. Enfermo.
El asfalto es mi padre. Castigado!

LÁGRIMAS CONTENIDAS

Por ti me pierdo en mil lágrimas perdidas.
Lágrimas entre papeles, entre palabras.
Por ti me encuentro en una nada cotidiana.
Nada entre multitudes, entre miradas.
Por ti huyo.

He muerto y no he tenido sepelio.

Lágrimas contenidas que a ti te contienen.
¿Y qué si te marchas?
Por mi huye.

He vuelto a nacer y no he sido parido.

Lágrimas, papeles, palabras, muertes, vida, yo, ...
Alivio, horizonte.
Me seco las lágrimas.

AMOR MOMENTANEO

Mmmm.... Qué agradable es acostarse a tu lado!
Tus caricias me arroparon toda esta madrugada.
Claro que te sentía. Tu mano. Tu alineto. Tu sexo.
Todo mi universo está aquí en esta cama contigo.
Por un momento te perdí, me eleve hasta verme a mi mismo.
Pienso en ti y no te has marchado.
No lo hagas.
Hoy, la brisa estimula mi mejilla hasta el sonrojo,
hasta el calor nocturno de tus abrazos.
Quiero cubrirte como sábana aterciopelada.
Tu risa y la fiel pasión de tus besos me da calambres.
Sigue acariciandome.
Sexo solidario, miradas tejidas, fusión cutánea y mucho silencio.
Silencio, gemido, silencio, ruido de pieles al rozarse.
Silencio.


Un grito.

Me abrazo a ti.
Tu me miras y yo respondo hipnotizado.
Silencio.

Cierre un ojo y mientras su gemelo hacia lo propio, con la lentutd del que no quiere despedirse, me fuí durmiendo.

Buenos días.
Perdona, ¿Tu cómo te llamabas?

CAYUCO

Ví restos de batallas perdidas en tu mirada. Cayuco. Ví miradas perdidas.
Cayuco. Ví muerte. Cayuco. Vi hambre. Cayuco. Hasta pude ver la miseria de
mierda que separa nuestra moral. Cayuco. Me fijé en tu valor. Cayuco. En tu
coraje. Cayuco. Mentiste cuando, al despedirte de tu familia, dijiste volveré
trayendo FUTURO. Cayuco. Encontré miedo a tu llegada. Cayuco. Tus hijos jugaban y tu no te volviste a mirar. Cayuco. Una lágrima, la pude ver.
Cayuco. Habías llegado. Cayuco. Tú corazón nunca salió de esa barca,
de esa patera, de esa lancha, de esa puta bazofia de ataúd cargado de esperanza y desconsuelo,de miradas atrás. Cayuco, cayuco, cayuco, cayuco,...